Pronunciamiento FTL-Perú

By Admin FTL

Ora et labora

Precediendo al cambio de Presidente de la República, cuando las expresiones de la corrupción en nuestra Patria, alcanzaron cimas insoportables; La Fraternidad Teológica Latinoamericana, Núcleo Perú, se pronunció pidiendo y apoyando el cambio de gobierno. Se recogió así, el sentimiento de la nación y de hermanos de nuestras  iglesias.

Se logró la renovación presidencial; pudiendo ser el principio,  no solución del problema de la corrupción del estado, ni el de la carencia de valores, desorden social y de la ola  delictiva que caracteriza a nuestra sociedad, la cual compromete su desarrollo económico, social y cultural. La corrupción es expresión, tanto de la naturaleza humana, cuanto de nuestra construcción cultural y la particular conformación de nuestras instituciones: el mercado, la educación, la estructura jurídica, Los órganos de control,  y otros determinantes de nuestro subdesarrollo. En la punta de una pirámide esta la corrupción. ¿Son los únicos, qué vemos a través de nuestra historia?

Es evidente, que las entidades e instituciones que debieron cautelar los intereses de la nación no han cumplido su rol; entre ellos: la Contraloría, la SUNAT y ámbitos importantes del Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación. Igualmente altos funcionarios de todas las instituciones estatales (Ministerios) comprometidos en la corrupción Puede ser verdad, pero tenemos pruebas? Y si las tenemos por qué no denunciamos?

Ha quedado en evidencia también, que nuestro sistema económico social de mercado, no es tal, el que tenemos se asienta en endebles fundamentos sociales, éticos y legales. Se trata del mercantilismo corrupto y corruptor; y no del capitalismo social de mercado,

Otros países de Latinoamérica han seguido el pérfido sendero de Odebreth que logro corromper a sus estados como lo hizo en Perú; lográndolo en diferentes gobiernos al  margen del color político: derecha, centro e izquierda. La tarea que enfrentamos, además de ser nacional es internacional. Es una tarea pendiente para las NN.UU y las entidades que le dieron orden y soporte luego de la Segunda Guerra como lo son el FMI y el Banco Mundial.

Conscientes del equilibrio inestable sobre el que se funda el actual gobierno, queremos expresar nuestra contribución para enfrentar la corrupción y las fuentes de ella. También nuestro respaldo para las medidas que enrumben nuestra economía hacia el crecimiento y desarrollo hasta ahora paralizado. No participamos de  aquellas  expresiones  que postulan a la corrupción como estímulo al crecimiento económico. Por el contrario sabemos que toda corrupción es contraria al desarrollo económico,  social y moral de la nación.

El Poder ejecutivo debe actuar con más firmeza y convicción en la política económica y el CAN (Comisión de Alto Nivel ANTICORRUPCIÓN no debe ser un saludo a la bandera sino el instrumento apoyado por todas las organizaciones tutelares de la nación.y la Iglesias. . El Congreso, tan venido a menos moralmente, debe también dar muestra de su convicción para enfrentar la corrupción, tema en el cual su deficiencia es elocuente.

Como miembros de iglesias y de la colectividad nacional  afirmamos nuestra esperanza y confianza en el Eterno Dios, quien es “justo y ama la justicia”, comprometido activamente con la redención y transformación de Su creación. Tenemos el privilegio por Su misericordia de trabajar con Él, junto con los magistrados que detentan autoridad en la nación, para que con nuestra participación activa y la conjunción de voluntades que busquen, justicia, paz y dignidad ciudadana, logremos ver al  Perú renovado moralmente. ¡La tarea no es fácil pero no tenemos otra alternativa, excepto seguir a Jesús en su misión de transformación de personas, familias, en  todas las esferas de la vida, incluyendo la social, política y económica. ¡Perú, tenemos esperanza!