Oración para acabar con el exilio

By Admin FTL

Por Samuel Lagunas

Poema ganador del XXXIII Certamen Literario González-Waris 2018

Yo ya no tengo un país, Señor,

me lo he quitado.

“Fue un corte limpio”, dijeron los doctores.

“Lo removimos todo”.

 

Yo no sé en qué se había convertido

mi país

cuando lo vi fuera:

las cenizas no cabían en el mar,

todo era lodo

hendido por las grietas.

 

Nunca antes me había quedado sin país.

 

Eran ya demasiados huesos

para llevarlos en mis hombros,

demasiada sangre también

para mezclarla con mi sangre,

el olor a pólvora quemada

no es un aroma que puedas llevar en la boca toda la vida.

 

Pero ése era mi país, Señor, tú me lo diste.

 

Y aquí está,

antes de que se deshaga por completo

te lo entrego,

no como se dan las llaves de una casa

sino como un cuerpo abre sus entrañas

para abrazar a otro.

 

Tú eres el cuerpo y yo soy el otro.

 

En medio está mi país, ya no lo tengo.

 

Es ahora tuyo

y tú, mío;

y yo, nuestro.